Jornada laboral de mierda

Hoy es un día muy jodido y estoy de muy mala leche. De contar con perder el trabajo de forma inminente he pasado a no tener ni puta idea de lo que va a ser de mi (laboralmente hablando, claro) y estoy muy muy muy cabreado con más de una persona. Mi mosqueo está llegando a un punto que estoy planteándome un cambio de actitud serio, en contraposición con la postura “para lo que me queda en el convento, me cago dentro”.

Esta noche rezaré un poco para que Dios me ilumine.