¡Hasta nunca, Aeropuercos!

Hoy he recibido mi carta de despido, aunque para no traicionar a la esencia de Geminax, tiene pinta de que hay tomadura de pelo encerrada. Mañana lo consultaré con un abogado y listos.

Esto significa muchas cosas, pero como me siento positivo, la más importante es que no voy a tener que aguantar nunca más una serie de gente que a la que quiero perder de vista, así como un trabajo insulso y menos motivador que la sexación de pollos. Del resto de cosas nos ocuparemos más adelante. Porque seguro que tendremos que ocuparnos.

¡Que os follen!

Anuncios