De nuevo en Luang Prabang

Aqu’i estoy, tratando de escribir sin poder leer lo que escribo, porque este trasto parece que va tirado por b’ufalos de estos qu se ven por aqu’i. Desde la ‘ultima vez que escrib’i, lo que hemos estado haciendo ha sido visitar poblados y navegar por el Mekong y otro r’io que hay por aqu’i. Es interesante ver las distintas etnias que hay: Lao, mayoritarios y que viven principalmente en las ciudades y junto a los r’ios en casas de bamb’u; los kam’u, que no tengo narices de distinguirlos de los Lao; los Mong, que viven en las montanyas y son mas feillos; los pala, que viven a’un m’as aislados y son a’un m’as feillos (las mujeres tiene unos tocados espectaculares); y otros, cuyo nombre no sabe ni el gu’ia que se parecen mucho a los pala.

La verdad es que ya estoy un poco cansado de ver poblados mientras algunos de mis companyeros fotograf’ian compulsivamente cualquier cosa que se mueve, llegando en algunos casos a molestar a los lugarenyos. Al menos he cogido una diarrea y me han picado un par de sanguijuelas mientras sub’ia por una cascadilla, y esto le ha dado un poco de vidilla al viaje.

Creo que no hay mucho m’as que contar, al menos interesante, Si me acuerdo de algo, ya os dir’e.

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Desde Luang Prabang, Laos

Creo que no lo he comentado anteriormente aqu’i, pero estoy de viaje por Laos (y Camboya despu’es). Tampoco s’e si voy a poder o a querer escribir sobre el viaje muchos d’ias, pero hoy se da la casualidad que s’i, as’i que vamos.

Para empezar, salimos el d’ia 1 de Barcelona, facturando a ‘ultima hora, y como en mi caso ten’ia que hacerlo en equipajes especiales una vocecita interior me dijo que esa mochila no iba a salir. As’i fue. Hoy es d’ia 4 y acabo de recuperarla. Alguna de las muejeres de aqu’i insiste en que haga un pase de modelos con el tanga que, supuestamente, he recuperado. Este calor que hace aqu’i parece que afecta a algunos m’as que a otros. Y hablando de la gente, son muy majos, de cuartenta y tantos para arriba salvo un par de chavales de Zaragoza. Y hablando de la gente valgalaredundancia, y del propio viaje, tienen una intenci’on bastante distinta a la m’ia. De hecho, esto no deja de ser un tour en el que vas de un lado a otro sacando fotos y comprando souvenirs, pero en Luang Prabang en vez de Roma.

Sobre lo que hemos visitado, el primer d’ia estuvimos en Bangkok, y me ha parecido la ciudad m’as estresante que he visto en mi vida. Eso s’i, fascinante, y creo que merece una visita m’as a fondo.

Luang Prabang, donde ahora me encuentro, es una antigua capital de Laos situada al norte del pa’is, o un pueblo en mitad de la selva, como quer’ais. Incluso los templos y el Palacio Real, pese a ser muy bonitos, son como casas de campo grandes si se compara con los equivalentes en Bangkok. En cuanto a la gente, son muy amables, pero para algunos eres un d’olar con piernas. Esta manyana, por ejemplo, fuimos a ver a los monjes que se pateaban las calles para recoger comida de los amables vecinos; incluidos nosotros, ya que nos vend’ian a 50000 kip (unos 4 euros) la que deb’iamos introducir en sus recipientes. Cuando se acab’o, nos pusieron m’as diciendo “no money, no money” (hablo de dos t’ias atac’andote por ambos flancos mientras est’as sentado en el suelo). Cuando, finalmente, todo termina, te piden m’as pasta por el extra de comida (dos t’ias por ambos flancos) y cuando se lo das, aplican una imaginativa y misteriosa ecuaci’on para darte el cambio (dos t’ias por ambos flancos). Vamos, que no s’e cu’anto conyo me gast’e pero ellas se fueron de lo m’as felices. Por lo dem’as, hemos estado viendo templos, estupas, monjes y dos talleres: uno de papel y otro de seda. Pero, como he dicho, todo en un plan muy superficial que a la gente parece gustarle, ya que son asiduos a estos viajes. Se han ido cruzando, de hecho, unos con otros y con conocidos mutuos en sitios como Vietnam, Belice, India, Madagascar, Australia… que son los nombres que me vienen ahora a la mente.

Pues hasta ahora esto es lo acontecido. Veremos qu’e nos depara el futuro…