Desde la estación central de Estocolmo, la anécdota del viaje.

Bueno, me acaba de pasar la anécdota del viaje (por Dios espero que sea realmente así; no quiero otra). Resulta que, tras haber pagado 95 eurazos por mi última noche en Estocolmo, me hallo en la estacion central para coger el autobús al aeropuerto. Decido conectarme al messenger para aprovechar lo que me queda de mi ticket y me encuentro con Lidia. “A qué hora vuelves?” Lo miro. 18:30 del martes que viene!!!!! Dios…

Bueno, pues ahora toca llamar al puto camping y rezar para que tengan sitio, porque aqui está todo copado. Mierda…

Desde la estación central de Malmö

Esto es una entrada que podría estar perfectamente en mi diario (recientemente inaugurado), pero en vez de eso la escribo aquí. Ahora mismo estoy en Malmö, Suecia (así que este teclado no tiene enyes) llevando a cabo la peregrina idea de hacer un viaje solo. Idea de la que ya me he arrepentido varias veces. Estoy esperando a que se acaben mis 14 minutos de conexión para luego irme a cenar alguna cosilla. La verdad es que no sé si me he equivocado con esto y creo que no lo sabré hasta un tiempo después de haber vuelto, pero de momento no está siendo nada agradable y aun me quedan cinco días por delante.

Manyana y pasado toca Copenhage, y la idea es ir después a Goteburgo para volver luego a Estocolmo. Bueno, a esto le quedan dos minutos así que voy a ir cortando.